Mega Shark Vs. Giant Octopuss (2009)

En estos tiempos donde los intelectuales campan a sus anchas por los estudios de cine con sus gafas de pasta y sus trascendentales ideas acerca del sentido de la vida pocas veces nos encontramos con un título con la fuerza primordial de Megatiburón contra pulpo gigante, un título que llena la boca y el espíritu, un título directo… directo como… como un directo a la mandíbula y si algo no le falta a esta película son… mandíbulas. The Asylum, especialista en mockbusters, es decir, películas de bajo presupuesto sacadas a remolque de una gran producción a la que imitan incluso en el título y de cuya inversión en publicidad se alimentan gratuitamente.

De este modo The Asylum cuenta ya con joyas como “El tesoro de Da Vinci”, “Serpientes en el tren”, “Sunday School Musical”, “Transmorphers” y otras muchas.

En Megatiburón contra Pulpo gigante por fin deciden ser “originales” y crear su propia historia. Sin haber visto ninguna de las otras películas de The Asylum estoy casi seguro de que no ha sido una buena idea.

El argumento de la película está prácticamente resumido en el título. Hay un tiburón y un pulpo que se odian y luchan a muerte. ¿Pero de dónde salen? ¿Vienen del espacio? ¿Son producto de la radiación? ¿Forman parte de los sueños delirantes de un adicto al Discovery Channel en un giro final a la altura de The wizard of gore?. Desgraciadamente no, ni son extraterrestres, ni radiactivos ni oníricos, sólo estaban congelados en Alaska y son liberados cuando un helicóptero se estrella contra el iceberg que los mantenía atrapados. El incidente es contemplado por la protagonista de la película cuya cualidad más destacable es la de poner cara de actriz porno en todas las situaciones subacuáticas imaginables. Ah, y es bióloga. Pero no haré chistes sobre Ana Obregón.

Esta escena me suena, pero el guarda del fondo llevaba
menos ropa y tenía las manos un poco más abajo.

Como en toda película que se precie nadie cree a la chica. Pese a que iba acompañada por un fanegas en el momento del incidente, éste, casualidades de la vida apartó la mirada un segundo, tiempo suficiente para que el tiburón de 10.000 kilos y el pulpo mastodóntico quedaran fuera de su campo de visión.

Desde aquí me gustaría hacer una advertencia a todas las personas que se vean envueltas algún día en una película, si viene alguien diciéndote cosas raras creételas, ahorrarás tiempo, al final siempre son ciertas.Mientras nadie se cree la historia de la chica, el pulpo y el megatiburón hacen de las suyas, el pulpo ataca una plataforma petrolífera y el megatiburón un avión de pasajeros… ¿Un avión de pasajeros? sí, un avión de pasajeros, ¿Es un tiburón volador? No, es un tiburón hijoputa que salta. Y salta mucho, unos 10.000 metros, y con su megacerebro calcula perfectamente cuándo tiene que megasaltar para pillar al avión en pleno megavuelo.

Si habéis estado atentos, en el vídeo anterior os habréis dado cuenta de que hay dos planos repetidos pero invertidos -exactamente cuando el tiburón ha atrapado ya el avión entre sus fáuces y se precipita de nuevo al mar-. Calculo que en total, en toda la película, haya unos 2 minutos de imágenes de pulpo y megatiburón diferentes. Los lumbreras de The Asylum saben amortizar sus escasos recursos y repiten los planos una y otra, y otra, y otra vez. Y para que se note menos pues los invierten, los escalan, los aceleran, los recortan…que vale, si haces eso una vez pues igual no se nota, pero ellos lo hacen constantemente. De hecho hay un plano del megatiburón que se repite más de 15 veces (contadas).Teniendo en cuenta esta reutilización cutrona de recursos digitales y la calidad misma de estos efectos -Probablemente superables después de un curso CCC de 3D Studio de un fin de semana- queda claro que en eso no se dejaron el presupuesto. Tampoco lo hicieron en atrezzo, que parece adquirido en un todo a 100 y con prisa.

“El joystick de mi Fun Station también vale
para mi submarino porque es USB”

Y mucho menos en guión, que aparte de estar plagado de frases mongoloides parece estar escrito sobre la marcha y por personas diferentes y aisladas, porque pese a ser una película simple, plana y previsible las cosas a menudo no encajan bien. Como cuando por ejemplo la chica suelta un ecomensaje del tipo “Probablemente los gases invernadero liberaron a esos monstruos”cuando ella ha visto que fue un helicóptero estrellándose…Total, la película sigue su renqueante curso, la chica hace equipo con su exprofesor de la facultad y con otro científico japonés que sensatamente se cree la historia y empiezan a investigar. Consiguen un diente del megatiburón, lo analizan durante una ridícula secuencia de montaje en un laboratorio y concluyen, oh sorpresa, que es de un megatiburón. Entonces el ejército les secuestra y les pone a trabajar para ellos harto de que les jodan aviones, plataformas petrolíferas y submarinos…

Epic Fail

-El objetivo ha desaparecido señor.
-Querrá decir destruido, objetivo destruido, objetivo destruido.
-No creo que podamos decir que…
-Llame a Washington, objetivo destruido.
-Pero señor…
-Objetivo a la vista.

En la base militar a la que llevan a los científicos por fin se explica dónde se gastaron el parné, en Lorenzo Lamas (El rey de las camas), que hace de militar testarudo y escéptico que preferirá utilizar la fuerza bruta y las armas nucleares antes que la razón científica.De nuevo, advertencia a todos aquellos que tengais pensado formar parte de la historia de una película: No hagáis caso a los científicos cuando os digan “No podemos matarlo, es una oportunidad única para estudiar blablá… “, si les haces caso e intentas no matar a la criatura fracasarás y al final tendrás que acabar matándola igualmente, pero perdiendo mucho tiempo de nuevo.

Lorenzo Lamas, aparte de eso, tiene el dudoso honor de soltar la frase más gilipollas de la película, y mira que había competencia:

-Si no encontramos la manera de detenerlos dominarán los mares…. Y dominando los mares, dominarán el mundo.

A estas alturas los guionistas sintieron una especie de urticaria en las manos. Faltaba algo… faltaba un ingrediente en la película… ¿zombies? puede, pero no. ¡Una historia secundaria de amor!, claro que sí, eso nunca sobra. Como Lorenzo Lamas tiene pinta de tener la cara regular y tenían miedo de que se le cayera si le liaban con la actriz porno pues se sacaron al chinorris de la manga y folleteo al canto. Después del mete-saca el científico japonés manda a tomar por culo el mito del misticismo oriental con la poco afortunada frase “El olor es una cosa poderosa” que le da a la actriz porno la idea de utilizar feromonas para atraer a los bichos.Nueva secuencia de montaje de laboratorios al canto y voilá. Sintetizan de la nada feromonas de megatiburón y pulpo gigante, que para más cojones brillan como si fueran blandiblú radiactivo.

Químicos de botellón: The Final Challenge.

Lorenzo Lamas después de tantos años haciendo ¿cine? no ha aprendido nada y hace caso a los científicos después de que el profesor viejuno le diga otra frase legendaria que le convence definitivamente del plan de las feromonas.

-Esos bichos llevan millones de años congelados, ¿no estarías cachondo?

Y allá que se van a echar las feromonas a la Bahía de San Francisco y a la de Tokyo para atrapar a los bichos. Elegir las bahías de dos ciudades megapobladas para contener a esas criaturas megagigantes y megaasesinas solo puede ser descrito como megaestúpido. Por supuesto la solución científica sale mal y las criaturas se enfadan aún más al ver que han recorrido medio mundo bajo la promesa de sexo gratis y subacuático y que al llegar sólo les esperan misilazos. A ver cómo te sentaría a tí, Lorenzo Lamas. De paso el tiburón se carga el Golden Gate en otro derroche de efectos especiales del máximo nivel ante la inoperancia de Lorenzo Lamas.

Lorenzo Lamas ya no es el hombre de acción que solía ser.
Ahora se piensa las cosas, y pasa lo que pasa.

Como los protagonistas son una fábrica de decir gilipolleces tienen otra idea. Ahora quieren usar las feromonas para juntar al megatiburón y al pulpo para que se maten entre ellos rezando para que los dos mueran en el combate a lo double KO del Street Fighter.En la lucha entre el megatiburón y el pulpo gigante es cuando la repetición de planos llega al máximo nivel incluyendo la misma amputación del mismo tentáculo del pulpo gigante tres veces.

900 planos repetidos después el nuevo plan tiene éxito e incomprensiblemente se da el Double KO que esperaban, Pulpo y Megatiburón descienden a las profundidades del océano abrazados mortalmente poniendo fin a su enfrentamiento milenario.

La película se acaba abriendo las puertas a una secuela cuando el profesor llega donde los acaramelados porn actress y chinatown con los documentos que acreditan el descubrimiento de una nueva forma de vida volcánica. Así que mucho me temo que en unos meses estaré viendo Ultravolcano Vs Dinosaurio rabioso. Joder, ¿por qué me hago esto?.

A favor:

  • Hay un tiburón y un pulpo asesinos.
  • El tiburón y el pulpo son gigantes.
  • Hay frases tan idiotas que al menos alguna vez te ríes.
  • Es corta.

En contra:

  • Los planos se repiten mucho.
  • Los planos se repiten mucho.
  • Mucho repiten se planos los.
  • Los efectos especiales son especiales en el mismo sentido en el que son especiales los colegios especiales.

Puntuación final:

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